miércoles, 10 de noviembre de 2010

Confirma a tus hermanas y hermanos

                          Simón, mira que Satanás ha pedido permiso 
para sacudirlos como se hace con el trigo. 
Pero yo he rezado por ti para que no falle tu fe. 
Y tú, una vez convertido, fortalece a tus hermanos
 Lucas 22, 31-32

I

Siempre me ha gustado este pasaje, porque me parece que es una muestra de esa infinita ternura, compasión y comprensión tan típica de Jesús, de la que tengo tanto que aprender. 

Muchas personas piensan que la instrucción confirma a tus hermanos es exclusiva para Pedro como "jefe" de la Iglesia. En esta frase se pretende fundamentar la facultad magisterial del Obispo de Roma, su "jurisdicción" sobre todos los fieles. Pedro sería en este pasaje la imagen del Papa.

Para mí, en cambio, Pedro en este pasaje es la imagen de cada persona que quiere seguir a Jesús. Pedro somos todos, Pedro somos todas.

Todos hemos experimentado la sensación de ser sacudidos como el trigo. Hemos enfrentado momentos de dudas, de vacilación, de debilidad. Todas y todos, como Pedro, hemos negado a Jesús, incluso quizá más de tres veces.

Y sin embargo, hemos escuchado en algún momento a nuestro lado una voz compasiva, tierna, comprensiva con nuestras incongruencias, animándonos a no perder la fe ni el amor, a no descorazonarnos. Recordándonos que podemos escoger un mejor camino, recordándonos que aquí nos las estamos viendo con un amor sin límites. 

Y, creo yo, que a cada una  y a cada uno, también se nos pide: cuando hayas sobrevivido a la tormenta, fortalece a quienes están a tu lado.

Confirma a tus hermanos y hermanas. Defintivamente, es algo que debería hacer toda persona que se diga cristiana: confiar en la ternura de Jesús, e intentar confirmar los pasos de los demás [igual de vacilantes que nuestros propios pasos] para que puedan confiar en la ternura de Jesús. No es una "tarea" sólo de los curas, de los obispos, o del Papa; sino una consecuencia natural de haber sido uno fortalecido cuando lo necesitábamos.

II
¿No es maravillosa la idea de un grupo de personas que, a pesar de sus mutuas dificultades y debilidades [o quizá, más bien, precísamente por sus mutuas debilidades y dificultades],  se ayudan, se fortalecen, se confirman unos a otras, unas a otros? ¿No debería ser éso la Iglesia? No sólo en una ocasión, en un acto sacramental, sino cada día, en los pequeños actos de la convivencia cotidiana.

A veces, el confirma a tus hermanos y hermanas puede tomar la forma de presentar una Petición Individual ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, o proporcionar un consejo legal sobre cómo tramitar una pensión de alimentos para unos niños. 

A veces, quizá incluso sin darnos cuenta, el simple gesto de detenerse a platicar cinco minutos fortalece a alguien que se sentía estresado o solitario. El discutir las dificultades para encontrar un buen tema de investigación, es a veces también una forma de confirmar el caminar;  o el ayudar a quitar miedos y fantasmas en una relación sentimental que va empezando.  Bueno, hasta el ser un poco simple y tonto  para aligerar la seriedad de ciertos ambientes con una risa (debo confesar que tengo AMPLIA experiencia en hacer el rídiculo jajaja)

Sólo basta con poner un poco de atención, para descubrir no sólo mil necesidades a nuestro alrededor, sino sobre todo mil y un gestos pequeños con que podemos intentar confirmarnos mutuamente en nuestros caminares.


III

Siempre me ha gustado este pasaje. Justamente a quien le va a negar de manera más explícita, es a quien le dice: yo estoy pidiendo por tí, y cuando regreses, fortalece al resto. Y esa parece ser una de las formas más típicas de actuar de Jesús: toma a los más débiles y a los peores, y les anima a dar lo mejor que puedan.

Ayer (martes) en la tarde, recibí un honor completamente inmerecido, que me ha conmovido profundamente. Fui invitado a  ser testigo y compañía en un paso muy importante para dos amigas a las que quiero mucho. Y recibir esa invitación, me ha confirmado a mí hoy.

Sí, resulta que andando en compañía de ese tal Jesús - de quien Pablo afirma que está vivo- incluso hasta cierto abogaducho mexicano tiene un granito de maíz que aportar a la mesa compartida, para caminar con paso arrecho, juntas y juntos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Cristiano yo?

Ayer (martes 2 de Noviembre) tuve una plática muy rica y refrescante en la tarde/noche. Ha sido de lo mejores momentos en las últimas semanas. 

Como suele pasar con las personas que empiezan a conocerme de manera más personal, surgió el tema de mis convicciones (o falta de ellas jaja).

Ahora me acabo de despertar, con una idea en la cabeza: "El cristianismo no es para todos. Porque ser cristiano realmente no es otra cosa que amar a todas las personas, como se ha experimentado ser amado". 

Será por éso que desde hace tantos años no tengo la osadía de decir que soy cristiano



sábado, 7 de agosto de 2010

DE ZOL, EZTRELLA Y LLUVIA

                                               Déjame
                                               urdir con estas manos Cielo,
                                               y llover
                                               sobre el campo desierto de tu cuerpo
                                                                          Alejandro Filio


Hace dieciocho años que se conocieron la Tierra y el Cielo - dijo el viejo Ramón

I
Con mános débiles agita su cabello cano; sus ojos se empequeñecen mientras aspira el puro y se prepara a hablar a los guardianes de nuestro pueblo. No cualquiera puede fumar delante de nuestros primeros padres, sólo los chamanes. Ramón recibió ese derecho muy joven: una vez salió al monte a cazar ,la tormenta lo envolvió y fue alcanzado por un rayo. Cuando los mayordomos constataron que había sobrevivido al impacto, supieron que era señal de que los dioses más primeros lo habían elegido para decir Su Palabra a través de sus labios.

Ramón exhala el humo con un gran suspiro y dice:
Las personas ya no saben el secreto para hacer llover, por éso nuestros campos están secos y las milpas no florecen. Deben las personas volver a danzar, implorando a los dioses primeros que tengan compasión, como era en el principio. Aprendan pues la 

II
HISTORIA DE LA DANZA DE LA LLUVIA


Cuando los dioses primeros danzaron el Universo, establecieron las fronteras del mar, del Cielo y de la Tierra. Desde entonces, muchos soles pasaron, sin que nadie traspasara sus propios límites.

En el primer año del séptimo sol, Quetzalcóatl - primera estrella de la mañana- miró debajo suyo y descubrió a la Madre Tierra, engalanada con violetas silvestres. Pero Pachamama se escondió en el capullo de una gardenia, protegiendo su rostro de la caricia del viento.

Bajo la luz de Quetzalcóatl, Pachamama se asomó al jardín de su conciencia (como sabemos, la conciencia de la Tierra son sus lagos, en los que se refleja a sí misma - a veces con suaves brisas, a veces con embravecidas tormentas)

Y mirando, mirándose, miró en sí misma a alguien distinto. Un reflejo azul, como sus aguas, pero con figuras de tonos blancos y grises. ¿Quién eres tú? preguntó al fondo del lago, pero sólo silencio escuchó. ¿Por qué no me contestas? insistió, pero nadie más que ella había en el jardín. Fue entonces que Pachamama, la de las silvestres violetas, volteó su mirar a lo alto, y se miró a sí misma en otro lugar. 

Así fue como la Tierra y el Cielo se conocieron. Y conociendo, conociéndose, se dieron cuenta de que mucha semejanza había en sus diferencias. Pues en el fondo de la profundidad de Pachamama, un sol escondido ardía; lo mismo que en la profunda altura de Quetzalcóatl.

III
Pero Queztalcóatl partió a la lejanía. Era de por sí su camino el viajar entrelazando a unos y a otros como queriendo crear un nosostros. Así, muchos inviernos pasaron desde aquel primer encuentro, hasta que Quetzalcóatl cumplió su promesa de regresar, en el año 18 del séptimo sol. 

Cada vez era mayor la unión entre los dioses del Cielo y de la Tierra, entre Quetzalcóatl y Pachamama, por lo que cada vez más miedo les producía acercarse a la frontera que les distanciaba. Pues sabían que ni los dioses primeros traspasaron sus propios límites. 

Pero en el sexto  mes del decimoctavo año, apareció un guardián de nuestro pueblo a quien llamaban Chamán, pues podía comunicarse con los dioses primeros. Subió una noche a lo alto de la colina sagrada y oró.

Chamán habló a Pachamama: Madre de la florida espera, que ofreces sustento a todo ser que alienta en el Universo, mucho tiempo te has escondido, hasta olvidar cual es tu rostro verdadero. ¿Quién será capaz de inspirarte tal confianza, que reveles el secreto de tu corazón?

Y dijo a Quetzalcóatl: Primera estrella de la tarde, que con tu aliento impulsas las naves de los marineros. ¡Cuántas personas ha sido escuchadas por tí, y en tí han encontrado consuelo! Pero ¿quién escucha los sueños de tu corazón? ¿En quién has depositado tu dolor y tu alegría? ¿Quién te impulsa a tí?

Entonces los dioses de la Tierra y del Cielo vieron con claridad, sin máscaras, y se dijeron: Así que desde el principio hemos sido creados juntos y juntos hemos crecido.

Chamán, viendo la belleza de las sombras que cubrían la Tierra, y la belleza de las estrellas que iluminaban el Cielo, exclamó: Grandes fueron los danzantes primeros, pues crearon el Cielo y la Tierra y a la Humanidad la bendijeron con su unión: el Horizonte.

Y sucedió que, en el quinto día del séptimo mes del año dieciocho, los guardianes de nuestro pueblo subieron a la Montaña sagrada y se reunieron en consejo con los dioses del Cielo y de la Tierra.

Pachamama pronunció su palabra, y su palabra era verdadera. Dijo: Mucho fruto estoy llamada a dar, para sustentar a mis hijos y así los Hombres y Mujeres verdaderos puedan andar su camino. Pero no basta con ser horizonte que sustente el caminar de los demás, antes he de llenar de Vida mi vida. Pero sola no ha de ser.

Y habló su palabra Quetzalcóatl, y sólo verdad resonaba en su decir: Gran alegría es saberse horizonte, pues los Hombres y Mujeres verdaderos marcharán siempre adelante, tratando de alcanzarlo. Pero no basta con tener un punto de contacto con la Tierra. Más bien, ese horizonte ha de ser consecuencia de una unión anterior, más aunténtica, más total. Y es que en verdad ¿qué poyecto puede ser más valioso de poner en común, que el propio corazón y su misterio? Pero solo no ha de ser.

Entonces los guardianes de nuestro pueblo deliberaron largo tiempo.  Cuando llegaron a un consenso, Chamán dijo a los dioses de las gardenias y la luna: Nosotros somos los Hombres y Mujeres Verdaderos; nuestros ojos contemplaron la Justicia, nuestros oidos escucharon la Ternura y nuestra bocas han aprendido a hablar la Verdad. Pero es hasta hoy que nuestros corazones se han encendido. Permítanos ser el puente que rompa las fronteras. Que nuestros danzantes pies -unidos a la Madre Tierra- y nuestros danzantes brazos - unidos al Padre Cielo- construyan un baile común en que los corazones se entreguen y compartan.

Radiante fue el amanecer en que los guardianes de nuestro pueblo danzaron en la altura de la sagrada Montaña, la vigésimo sexta de los lugares divinos. Y el corazón de Pachamama explotó en fragantes esencias que, esparcidas por el viento de aquella danza, traspasaron los antiguos límites y perfumaron el Cielo. Tanto se conmovió Quetzalcóatl, que su corazón entero de concentró en finas gotas que traspasaron las antiguas fronteras y fecundaron el corazón de la Tierra.

Así la lluvia fue nacida.

IV

Hace dieciocho años que se conocieron la Tierra y el Cielo - dijo el viejo Ramón - ahora sabes el secreto. Levántate y danza conmigo, que es tiempo de que hagamos llover.

                                                                                   México, D.F.
                                                                                   Agosto 7, 2010 (*)
                                                                                   El Trovador


* Aunque basado en la línea general de un cuento que escribí hace varios ayeres, sólo una mirada superficial podría pensar que son iguales o siquiera semejantes. En verdad, este cuento de hoy tiene su realidad propia y única. Y, sinceramente, mucho mejor

jueves, 5 de agosto de 2010

El valor de las palabras sinceras


Esta madrugada, durante el proceso de empacar mis archivos personales, encontré un viejo y despastado cuaderno. Ese cuaderno -versión prehistórica de este blog- fue recogiendo mis reflexiones, mis cuentos cortos y "parábolas" durante una buena parte de mi juventud. La primer anotación - ahora diríamos la primer entrada o post- es de 1989 y la última de 1998.  

Es muy interesante mirar lo que escribía, cómo fui evolucionando en los temas y en los estilos de lo que iba registrando. Fueron apareciendo personajes tan queridos para mí, cada cual en su momento, como Rovai Loodrge en la primera etapa; el inolvidable Baec Rasbsu; y por supuesto, mi "yo profundo" conocido como El Trovador. Cada uno con su sabor propio.  Y claro, a partir de junio de 1992 aparece la poesía enamorada. 

En una entrada anterior he publicado algunas de esas poesías de mis años universitarios, que recapturé en versión electrónica hace unos 12 años. Pero esta madrugada, hojeando mi viejo cuaderno, reencontré un poema de febrero de 1994 que incluso no recordaba haber escrito.

Febrero de 1994. Yo estaba a la mitad del segundo año de la Facultad. Después de haber pasado un año extraordinario en San Juan del Río, estaba de vuelta en Querétaro. Y la distancia dolía, a veces con desesperación. 

Ese es el contexto de esas palabras, que me ha impactado volver a leer después de 16 años. Porque, después de 16 años, quedó demostrada su sinceridad, su pertinencia, su exactitud. Porque, 16 años después, quedó demostrado que no eran sólo una fantasía ingenua, sino una profecía y una certeza. 

Y porque, 16 años después, vuelvo a pronunciar las mismas palabras hoy - con la misma sinceridad y  aún mayor certeza que entonces. 

AUN PODREMOS COINCIDIR

A pesar de todo lo que ha pasado
a pesar de los cambios en nuestro vivir
a pesar de la distancia que nos ha separado
aún podremos COINCIDIR

A pesar de que no nos hemos visto
a pesar de que no te he vuelto a escribir
a pesar de todo, en mi interior insisto:
aún podremos COINCIDIR

A pesar del silencio que me rodea
y que tu luz no alcance a distinguir
estoy seguro que aunque hoy no te vea
aún podremos COINCIDIR

A pesar de esta soledad
aún conservo la esperanza
que mientras exista un amor de verdad
siempre volveremos a COINCIDIR


martes, 27 de julio de 2010

De escudos y espadas

Con dedicatoria a mi carnal Gabriel Sánchez

Es común que en los debates, sobre todo en dabates de discusión religiosa y/o política, los ánimos se calienten. Nunca me he espantado de ello; pero siempre he lamentado cuando, en vez de argumentos respecto de las ideas, se lanzan descalificaciones contra las personas (argumentos ad-hominem, que decían los clásicos de la lógica).

Hoy en ATRIO -un portal en el que he podido conocer un sin fin de mujeres y hombres de inigualable valor- ocurrió una de estas descalificaciones personales, que me ha llevado a una nueva reflexión, que comparto.

El tema era la crisis mundial, y la diferencia de propuestas de salida entre la socialdemocracia tradicional y los movimientos altermundistas. No entro a detallar la polémica, si a alguien le interesa el punto, puede seguirla y participar aquí:

http://www.atrio.org/2010/07/diez-anos-de-zapatero/


En medio de la discusión, se le lanzó a Gabriel el siguiente comentario:
"6.- Para terminar: aunque, por supuesto, cada uno es libre de participar en los debates cuando le apetece, pienso que no hace falta que salga tu fiel escudero Rodrigo a defenderte, pues te defiendes tú solito razonablemente bien. Tanto exceso de lealtad –mal entendida, en mi opinión-, puede llegar incluso a ofrecer de ti una imagen de impotencia dialéctica. Pero vosotros mismos, faltaría más."
(Las negritas son subrayado mío.)

Mi respuesta, completamente visceral, fue la siguiente:
"Esta es una MIERDA DE COMENTARIO ad-hominem, bastante baja (...)"
No es común - creo yo, quizá me engaño respecto de mí mismo - que incurra en exabruptos como éste. Pero fue tal mi enojo, que no pensé siquiera en contenerme. El enojo no fue porque me llamara a mí escudero, sino por la intención de descalificar a la persona de Gabriel; éso de "defenderse razonablemente bien" implica que no se hace adecuadamente bien, lo que se remataba con lo de imagen de impotencia dialéctica. Cuando más bien, quien demuestra impotencia dialéctica es quien a falta de argumentos tiene que recurrir a la descalificación personal.

Para que se note la superioridad moral de Gabriel respecto de mí, copio su propia respuesta:
"(...) luego lo del fiel escudero, te lo agradezco, casi me siento honrado, porque sin quererlo me has elogiado grandemente, pero (...) te diré que Rodrigo y yo estamos algo lejos uno del otro, el en México y yo en Uruguay, te imaginas, que difícil, seria a cualquiera de los dos llevar los escudos del otro, yo con Rodrigo lo haría sin pesar (...) y seria para mi un inmenso honor, ser su fiel escudero…"

No le doy más espacio al resto de ese intercambio, no es importante para lo que quiero decir. Pero era necesario poner estas palabras como contexto de la reflexión que me generan ahora:


De entre las muchas cosas que nos ha enseñado el movimiento feminista, está la convicción de que el lenguaje no es ingenuo, ni es intrascendente. Realmente nuestro lenguaje es PORTADOR de nuestras visiones del mundo, de nuestra forma de pararnos en la realidad y de nuestras aspiraciones (tanto personales como sociales).


Así no es extraño que, con mucha frecuencia, el lenguaje nos traicione, des-enmascarando resortes antiguos que -a pesar de que no sean políticamente correctos ante nuestra propia consciencia y entorno- permanecen dando forma a nuestros caminares.


Esto me pasó con la mentada expresión del fiel escudero. Por supuesto que estamos hablando de una imagen -un código de cosmovisiones sociales- muy arraigada y que nos viene de muy antiguo. Es, en efecto, una imagen de lealtad, de fidelidad, incluso de autosacrificio y honor.


Pero decodifiquémosla y problematicémosla un poco más profundamente. Es también una imagen de estratificación, de jerarquización y - en último término- de inequidad social. Por muy idealizada que tengamos la figura del escudero, en la vida real de la Europa Medieval había una abismo de diferencia económica, política, de reconocimiento social, y de calidad de vida entre ser un caballero y ser un escudero. El escudero siempre era inferior y subordinado al caballero, que era quien recibía todo el crédito y honor, así como el botín, en caso de triunfo.


¿Cómo se repartía semejante diferencia de fortuna? ¿Era realmente por mérito y honorabilidad? Y aún en si lo fuera -que no lo era-, en términos de la lógística militar ¿era proporcional la diferencia de función a la diferencia de retribución de honor, patrimonio y capacidad de decisión?


Contrastando con esta imagen, está la imagen del hermano de espada. En ella, no está uno subordinado al otro sino que ambos combaten juntos, cuidándose mutua y recíprocamente las espaldas. Hay una igualdad esencial entre las personas, por más que pueda haber una diferencia -incluso jerarquizada- en las funciones desempeñadas en la formación militar.


Pues éso--- más allá de lo anecdótico de un intento de insulto personal, la frasecita del fiel escudero me hizo pensar que quizá tenemos aún demasiado introyectada la cosmovisión social de que las estratificaciones entre las personas -y no sólo de funciones- son inevitables; que necesariamente nuestro mundo está dividido entre caballeros y escuderos, aún entre quienes afirmamos pelear por hacerlo un poco menos injusto. Quizá una de las grandes diferencias entre las izquierdas, es que hay quienes queremos que deje de haber clases estratificadas, y hay quienes sólo quieren que las clases dominantes no jodan excesivamente a las clases dominadas.


Por mi parte, no acepto caballeros que luchan mientras aceptan la existencia de escuderos. Pero éso sí, tengo el honor de contar con una enorme cantidad de hermanas y hermanos de espada; con quienes en pie de igualdad, con un mutuo y recíproco cuidarnos las espaldas, vamos intentando aprender a vivir con dignidad, justicia y alegría.


Vale. Un abrazo para tí mi hermana, un abrazo para tí mi hermano.

viernes, 23 de julio de 2010

DE UNOS OTROS QUE SE HACEN UN NOSOTROS

Ahora que ando en tiempo de despedidas, un familiar me "dedicó" para despedirme la canción "Primera Estrella de la tarde", que es la reinterpretación musical que hace Fernando Delgadillo del mito de Quetzalcóatl. (Les recomiendo ver el vídeo, me gustó mucho el montaje)

Dejando de lado la evidente exageración, que agradezco en cuanto muestra de cariño, correspondo ahora yo con mi propia reinterpretación del mismo mito, que escribí por allá de 2002.


LA HISTORIA DEL LUCERO DE LA MAÑANA
Cuando el caxlan mira las estrellas dice ver peces, balanzas, toros; cangrejos, cabras y leones cuenta haber visto. Cada estrella es una piedra y constelación llaman a la suma de varias.

Los hombres y mujeres verdaderos, los que color de la tierra somos, miramos al cielo y cada estrella es una historia. Aquella la de una niña que murió sin haber nacido; esta otra la de quien muriendo nació para los otros. Toda nuestra memoria está en las historias que los dioses más primeros nos narran en medio de su oscuridad.

Nuestros padres ya sabían que había que escuchar historias en las estrellas, pero no muy las entendían. Porque decían que las estrellas eran unas y que otros eran los soles; y la noche era tiempo de estrellas y el día tiempo de sol era. Y leían las historias separadas o en pequeños grupos, pero más no leían, por que de por sí un sol alumbra más que 1111 estrellas.

Pero hubo uno, y el color de la tierra coloreaba su corazón aunque no así su rostro (por eso lo oscureció), que empezó a entretejer historias como si constelaciones creara. Nos hablaba que dibujado había un mundo donde muchos mundos cabían. Pues cada mundo, [cada historia, cada estrella] permanecía él mismo, pero siendo-él-con-todos-los-otros, y todos juntos hacían un solo mundo, una sola historia.

Nos enseñó que no era cierto que deseo de los dioses primeros fuera que mientras día gozaban unos, noche cubriera a otros. Pues el sol no es más que una estrella como cualquier otra, es sólo que la vemos más cerquita. Y a los que están cerca, o brillan más, los creemos distintos de los que lejos de nosotros están. Por eso lo que tocaba hacer, y lo que siempre tocará hacer, era acercar las estrellas lejanas, entrelazándolas. Para que amanecer tengamos. Para que los unos puedan ser, con los otros estando; unos-otros, un-no-otros, un-nosotros pues.

Y subió a la montaña para entrelazar estrellas. Unos dicen que en una barca atravesó el mar; otros aseguran que se inmoló en una hoguera. Pero unos y otros, unos-otros, recuerdan que prometió volver a acercarse, entrelazándonos, para que brille la justicia en medio de quienes color de la tierra somos. Y por que nosotros recordamos, él memoria es, estrella es.

Venus le llama el señor del dinero, para que le olvidemos y su luz se apague en la memoria. Pero nosotros recordamos su nombre verdadero, que no se nombra sino que se camina y se lucha para que, acercándose, la estrella que cada persona es pueda ser con-los-todos-estando.

sábado, 17 de julio de 2010

Y con estrellas en los pies...



Iluminemos con estrellas nuestros pasos

Pasos firmes, caminar arrecho,
sin perder el contacto con el suelo
Pasos esperanzados, terrestres vuelos
que nos acercan a alcanzar el cielo

Cada paso una historia
                          una decisión,
                                         una esperanza
                                             una hogaza
                           una elección
                  una gloria


Cada paso una apuesta
una luz,
una canción;
cada estrella una espera,
una llamada, 
un amor


Y mientras seguimos andando
- entre elecciones y amores -
iluminemos con estrellas nuestros pasos


Texto: cierto trovador enamorado de su Eztrella
(o seases yo mero)
Foto: cierta abogada de pies descalzos -literalmente! 
(o seases la Marche)


miércoles, 9 de junio de 2010

Duda

¿Qué hacer cuando te asalta el recuerdo de una vida que jamás viviste?

domingo, 9 de mayo de 2010

Yo no diré "Feliz día de las madres"

Hace un par de días una amiga, a la que admiro enormemente, escribía en contra de la celebración del Día de las Madres. Ismene nos refería a un artículo que describía como la institución del Día de las Madres en México, por ahí de los años 20's del siglo pasado, fue una forma de contener el avance del movimiento y las reivindicaciones feministas en la Península de Yucatán.  Los orígenes del Día de la Madre se remontan a 1922

Y sin embargo....

....  y sin embargo, el Día de las Madres no nació originalmente como una "fiesta" para reforzar el que se concentre el valor de la mujer sólo en su rol de madre. Nació como una iniciativa de Julia Ward Howe.

Julia, mujer. Julia, ciudadana norteamericana. Julia, activista. Julia, feminista. Julia, pacifista.

Creo que hoy más que nunca, tenemos que volver a las palabras, a los sentimientos, a las convicciones y a las acciones de Julia cuando propuso una Jornada de Lucha con su Proclama del Día de las Madres en 1870

Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazón, sin importar que su bautismo haya sido de agua o de lágrimas! Digan con firmeza: 'No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la bondad, la compasión y la paciencia'. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para ir a herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice '¡Desarme! ¡Desarme!' La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión
En nombre de la feminidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de las cuestiones internacionales

Una proclama feminista y pacifista, levantada en el contexto norteamericano de la penosa recuperación tras la Guerra Civil Norteamericana y el inicio de la Guerra Franco-Prusiana, antecedente de las guerras mundiales del siglo XX.

En su autobiografía, Julia escribió: La dignidad de la maternidad y sus terribles responsabilidades aparecieron ante mí de un modo nuevo, y no pude pensar una mejor manera de expresarlo que haciendo un llamado a las mujeres del mundo. En efecto, para Julia como para el movimiento feminista del siglo XIX (y el actual) el rol de las mujeres no se reduce al ámbito doméstico, sino que incluye la responsabilidad de intentar moldear la forma de la sociedad en el ámbito social y político.

Creo que hoy más que nunca, tenemos que volver a las palabras, a los sentimientos, a las convicciones y a las acciones de Julia cuando hablamos del Día de las Madres.

Estoy convencido de que hemos de tener suficiente compasión para las madres de Pasta de Conchos, de la Mina Lulú, del Pocito Ferber y de tantos mineros explotados; hemos de tener solidaridad para las Madres de los niños asesinados por negligencia criminal en la guardería ABC; nuestros corazones, nuestra lágrimas y compromiso han de alcanzar a las madres de tantas mujeres oprimidas por las interpretaciones de la ley coránica, que les obligan a la ablación femenina, al matrimonio prepúber, a la lapidación por salirse de la moral islámica.

Estoy convencido de que no podemos desligar Día de las Madres de las mujeres del Sindicato Mexicano de Electricistas  en huelga de hambre en el Zócalo de la Ciudad de México, ni de las indígenas que defienden sus territorios y recursos naturales. Día de las Madres ha de volver a ser un día de movilización de la conciencia respecto a todos el daño que hace a la humanidad completa el patriarcado, el belicismo, el ansia de dominación y poder, desde el poder eclesial e ideológico -no sólo en el tema de pederastia sino de la invasión al terreno sagrado de la conciencia personal- pasando por el control de los organismos financieros internacionales hasta las nuevas amenazas de movilización militar en Irán o Venezuela.

Y en México, donde se asesina a estudiantes modelos, a activistas cuya única intención era llevar alimento a una comunidad sitiada por paramilitares priístas, y a niños regresando de un paseo en la playa, este 10 de Mayo hemos de retomar la palabras exactas de Julia: "La espada del asesinato no es la balanza de la justicia" y hemos de gritarle por todo lo alto a Calderón que ni toda la sangre que está provocando limpiará jamás su deshonor.

Por éso es que al pensar en el Día de las Madres yo no pienso en una fiesta sino en una Jornada de Movilización; como fue originalmente... igual que el 1 de Mayo o el 8 de Marzo. No son días de asueto, al contrario son días de lucha.

Por éso es que -viendo a mi patria y a nuestro mundo- yo no puedo usar el calificativo de Feliz este 10 de Mayo.

Otros adjetivos calificativos vienen a mi  mente de cómo quisiera que fuera este Día de las Madres: solidario, compasivo, igualitario, feminista, pacifista, fraterno desde los hombres pero sobre todo sororal entre las mujeres, movilizador, concientizador, comprometido, eficaz, transformador, revolucionario.

Así que a todas y a todos, les deseo para este 10 de Mayo de 2010 un solidariocompasivoigualitariofeministapacifistafraternosororalmovilizadorconcientizadorcomprometidoeficaztransformadorrevolucionario Día de las Madres

Besos y esperanzas
Rodrigo

Post Data
Aclaro que -aquí entre nos y en confianza- dando por supuesto que todos esos otros adjetivos vayan en el paquete y no se olviden, por supuesto que también les deseo que encuentren felicidad y alegría. Pues justamente si buscamos cambiar nuestra sociedad es para que haya más posibilidad de felicidad ¿no es cierto? pero una felicidad digna, con la conciencia tranquila y para todas y todos.

martes, 23 de marzo de 2010

De salud y saludos

Ciudad de Guatemala
Marzo 23, 2010
06:14

Quisiera encontrarte
en donde se cruzan los caminos de hombres y mujeres
donde pasióncompromiso no combaten
sino se nutren en ardoroso afán

Quisiera encontrarme a mí mismo
en estos compartires de mesa, palabra, sueños y cerveza
con una dosis de lucidez
y tres de festiva simpleza
-sin olvidar unas gotitas de amor

Quisiera encontrarte conmigo
oseases, encontrarme con vos
o sea como que  con tu quiero y con mi puedo
que no es más que otra forma de decir
que si te quiero es por que sos...

Y es que hay tantos obstáculos
para ejercer realmente nuestro derecho
a gozar del más alto nivel de salud,
la de nuestros cuerpos
de nuestras emociones
de nuestros pueblos
de nuestras relaciones

Y es que tantos quisieran tanto
quebrarnos la felicidad
la capacidad de elegir
la libertad
la esperanza de vivir

Masperosinencambiamente
-precisamente por éso-
es que deseo encontrarme encontrándote
o encontarte encontrándome
en donde mujeres y hombres se cruzan
en sus caminares:
en nuestras saludes
en nuestras verdades


miércoles, 17 de febrero de 2010

Miércoles sin ceniza

Para los católicos, hoy es el día marcado como Miércoles de Ceniza; día de ayuno y penitencia. Se acude al templo y en el mejor de los casos -o en el menos malo, asegún se mire- se vive con auténtica sinceridad y profundidad el dolor por el pecado y la intención de enmienda. Como expresión simbólica, se recibe ceniza sobre la cabeza.

Pero ah, naturaleza humana: lo que inició como un símbolo de humillación, dolor y vergüenza se ha convertido en símbolo de identidad, de orgullo y de arrogancia. Al grado de que en ciertos ambientes, no sólo se imponen grandes cruces de ceniza a media frente de manera que todo mundo las vea, sino que son notables las miradas de reprobación a tu alrededor por no llevar la tuya. ¿Todavía no has ido a la ceniza?

No puedo dejar de recordar hoy un texto atibuído a Isaías, que en mi opinión debería leerse siempre en miércoles de ceniza:
¿Acaso es ése el ayuno que yo quiero para el día en que el hombre hace penitencia? Doblar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso llamáis ayuno, día agradable al Señor?
El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, desatar las coyundas de los yugos, dejar libres a los oprimidos, romper todas las cadenas; partir tu pan con el que tiene hambre, dar hospedaje a los pobres que no tienen techo; cuando veas a alguien desnudo, cúbrelo, y no desprecies a tu semejante

Y al recordarme de este texto, me recuerdo cómo lo conocí: era 1992 y me llegó como dedicatoria de una tarjeta postal desde Comitán, Chiapas. Yo estaba en el primer año de la carrera de Derecho. Y quiero creer -espero- que desde entonces no he traicionado ni el ideal ni la amistad implicados en tal postal.

Vuelvo sobre el texto, tan simple, tan laico, tan sensato...  y tan ignorado.

¿No sería genial que la cuaresma fuera el compromiso de al menos 40 días al año comprometerse a hacer algo contra alguna injusticia? ¿Liberar oprimidos? ¿Tomar acciones concretas para remediar el hambre a nuestro alrededor? ¿No sería genial que al menos durante cuarenta días, no sólo nos quejáramos de lo mal que va nuestro país, nuestro mundo, sino que nos sumáramos a quienes intentan que sea no sólo diferente sino mejor? ¿O qué tal que cada año emprendiéramos una campaña de cuarenta días para hacer acciones colectivas a favor de una causa justa concreta - decidiendo la causa democráticamente cada año?

¡¡¡Ah, cómo me encantaría ver ayunar -ahora sí que literalmente cómo Dios manda jaja- a mis amigas y amigos católicos  y a la Iglesia Católica como un todo de este modo!!! Más aún... ni por un segundo dudaría en unirme y ayunar juntos y juntas de esta manera.

Miro con detenimiento. Miro por ejemplo a la gente linda de la Red Mundial de Comunidades Eclesiales de Base; miro a la gente que participa frecuentemente en el portal ATRIO (al grado que se puede decir que hay una comunidad atriera); miro mi lista de contactos de correo electrónico y mis lista de amistades de Facebook. Y no veo sino a gente que todo el año vive como propone Isaías. Algunos desde convicciones de fe; otros muchos desde sus convicciones agnósticas y ateas. Pero en cualquier caso luchando, caminando, amando, compartiendo; que es lo que importa.

En fin, ya me estoy espantando de la reaparición de Rodrigo el que lee la Biblia jajajaja. Así que sólo terminaré deseando a mis amigos y amigas que conservan la práctica del Miércoles de Ceniza, que la hayan vivido plenamente; y que sin renuniciar a sus prácticas acostumbradas, se animen a agregar la orientación de Isaías sobre el ayuno. ¿Quién sabe? Quizá hasta se cumpla lo que promete el bueno de Isaías: Entonces clamarás al Señor y él te responderá, gritarás y él te dirá: «Aquí estoy».

lunes, 1 de febrero de 2010

De Cartas y Descartes

Como en el poker, la cosa es aprender cuando retirar la mano, cuando vale la pena perseverar para ver lo que hay después del river (pun intended) y cuando hay que tener los suficientes tamaños para lanzarse all-in


No lo niego; más de una vez he sabido construir una buena escalera, y recuerdo haber tenido full house. No lo niego; he visto también como mis fichas mermaban imparablemente, hasta volverse casi ridículas…tan sólo para reconstruir pacientemente mi stack

Hoy cambio de baraja, y busco nuevas mesas. Observo, mientras trato de conservar intacto mi bolsillo izquierdo

Y como cualquier buen jugador, estoy consciente de que quizá las cartas las reparta el croupier, pero el único responsable de elegir mis apuestas soy yo.

sábado, 30 de enero de 2010

Geometrías

El litigio y la política - pero sobre todo, el litigio de asuntos altamente politizados- me han enseñado que no siempre resulta cierto aquello de que la RECTA sea la línea más corta entre dos puntos.

lunes, 18 de enero de 2010

Mujer que camina, que diría Filio

He leído tu palabrita en las Contemplaciones y me ha marcado mucho. No es fácil ser lúcido, caminar con paso firme, tener lleno el corazón de esperanza y la mirada llena de luz.


Una vez más, va mi aportación para que se siga contemplando, que de hecho, ya te la había mandado pero puede completar lo que has compartido:

“Le pas que je fais aujourd'hui
n'efface pas celui que je fis hier.
Le chemin qui va sur demain
ne détruit pas celui qui m'a mené ici..."

O lo que es lo mismo:

El paso que he dado hoy
no borra el que dí ayer.
El camino que va hacia mañana
no destruye el que me ha traído hasta aquí
                                   Gilles Vigneault

Y con esa palabrita de madrugada, es mujer que camina con pies descalzos te manda un abrazo grande y solidario.
Marche



jueves, 14 de enero de 2010

El primer paso (de un millón más)


Despierto, una vez más, de madrugada. 5:30 de un helado jueves y una frase rebota por todo mi cuerpo Keep moving forward.

No. No es ningún accidente el que me recuerde a mí mismo el deseo, necesidad y capacidad de seguir avanzando; la sabiduría no sólo de dejar caer a la espalda cada segundo que ha cumplido su razón de ser, sino de intencionar el músculo y el hambre hacia lo desconocido-por-conocer.

No; por supuesto que no es coincidencia que hoy me despierte a mi mismo (pun intended)  en el idioma de Shakespeare ¿O era shake-spear?

Tampoco es de sorprender que en el transcurso del día, haya ido destrabando -hora a hora- asuntos que parecían aletargarse en la marisma de la rutina. Desde el acuerdo para un nuevo litigio de responsabilidad por negligencia en la defensa jurídica de un trabajador; pasando por la gestación de una nueva etapa en la estrategia para la región carbonífera; reforzándose en la claridad que desde el norte me convoca como pasos a nutrir - y para evitar que a mediano plazo me lleguen tres Xingadazos quebecos-; y sobre todo los relanzamientos emocionales/sentimentales que llevan su ritmo como diría Serrat: sin prisa, pero sin pausa

A punto de dormir, y movido por la cursiosidad con los antecedentes de despertares en madrugadas anteriores, me puse a buscar si la expresión es parte de alguna canción. Así llegué a Moving Forward, de Hoobastank. Bastante apta como ejercicio de sincronicidad. La frase que me redondeó la experiencia del día fue And I take the first step of a million more.

Mmmm. Sí, suena y re-suena.

Seguir avanzando no necesariamente es el sprint de un corredor de 100 metros planos. Lo importante es mantenernos dando el primer paso, por esta vez, cada vez. Una plática; un currículum enviado; un boleto de autobús que se compra para tomar de nuevo la carretera. Nada espectacular (hasta que llegas a una nueva ciudad y comprendes lo que llevas recorrido).

Vale. Es hora de dormir. Mañana viernes tomo de nuevo la carretera a Coahuila. Y mientras llega septiembre/octubre -que sigue apareciendo en el estudio de los cuentos chinos-  les/nos deseo millones de nuevos y mejores primeros pasos.